Marmol

El Marmol

La distinción del mármol convierte a este material noble en una de las piedras preferidas para la decoración de las viviendas. Su impresionante brillo y su magnífica resistencia lo hacen protagonista de suelos, paredes, escaleras y una gran cantidad de objetos excepcionales para el ornamento de las estancias. El mayor inconveniente es su alto precio, pero convertir tu casa en un palacio es posible gracias a la pintura decorativa. Imitar al mármol está de moda, pero no es una técnica reciente cuyo origen podamos establecer en los tiempos que ahora vivimos, sino que tendríamos que remontarnos al esplendor de la época cretense, a las mansiones romanas o a las estelas del enigmático Egipto de los faraones para localizar a los primeros 'manitas' que consiguieron hacer de la apariencia su mejor arma. Así, muchos de los restos que aún se conservan de estas culturas nos hablan de una pintura lisa que simula el aspecto del mármol: el estuco.

Venecia, corazón del estuco moderno

Tendríamos que esperar al término de la Edad Media, para volver a ver renacer esta técnica de pintura lisa de la mano de los artistas venecianos de finales del siglo XV.Y es que esta ciudad italiana le debe mucho a la profesionalización de este método, siendo casi imprescindible hablar de estuco sin mencionar el calificativo de veneciano debido a la perfección adquirida.

La sofisticación que alcanzan los acabados de las mansiones de esta época, elevan el uso del el estuco a su máxima potencia, logrando texturas de excelente calidad y buena resistencia a los agentes externos. La proliferación de pinturas sintéticas en la actualidad mantiene un tira y afloja con los morteros a la cal utilizados desde los orígenes de esta técnica y que, aún hoy se emplean obteniendo resultados magníficos.

El único problema es que el estuco exige un nivel de práctica alto y es mejor dejar su aplicación en manos de profesionales. Son muchos los que han intentado ponerse manos a la obra para conceder a las paredes de las habitaciones el lujo delicado del el estuco sin haber conseguido su objetivo. Si aún así decides probar, con el fin de evitar resultados nefastos, es recomendable recabar información y leer con atención las instrucciones.

Las ventajas de la cal


Las extraordinarias propiedades de la cal son conocidas desde que la historia de la arquitectura comenzó a prestar atención a la resistencia de los materiales constructivos de cara al exterior de la vivienda. El desgaste que producen las inclemencias del clima sobre los elementos de exterior es un factor que debe ser considerado en cualquier revestimiento.

La dilatación y la contracción de las fachadas por culpa de las temperaturas puede evitarse gracias a la elasticidad de la cal. Estamos ante un elemento que evita el cuarteamiento del revestimiento, así pues, optando por un estuco formulado a la cal, no sólo ganaremos en elegancia y distinción, también estaremos dotando a las paredes de una protección extra de impermeabilización contra humedades y contra las temidas grietas o fisuras.

El procedimiento que sigue la fabricación de morteros de estuco basándonos en cal, es realmente laborioso y está lleno de detalles que necesitan de la decisión de alguien experimentado. La composición de los mismos depende de variables relacionadas con el lugar donde van a ser aplicados, con el tipo de mármol que se pretende imitar, con los colores, etc.

Pigmentos y compuestos sintéticos


Además de la cal, los morteros artesanales empleados en la pintura del estucado, suelen incluir la preciada arena de mármol para aportar brillo y dureza. Los pigmentos de color deben ser estables a la luz. La gama es de lo más variada: desde los tonos beige con vetas apenas perceptibles hasta las imitaciones mármoles más inusuales, la cal ayuda a fijar fuertemente estos tonos en la superficie elegida. No obstante, las tonalidades más demandadas permanecen en el espectro tonal que va del blanco al rosa y el naranja pálidos.

Respecto a las superficies susceptibles de recibir estuco, debemos escoger siempre aquellas que estén perfectamente lisas, no sólo a la vista, sino también al tacto. Los soportes de mejor adherencia son los de madera, yeso y ciertos revestimientos cerámicos. Nos aseguraremos de que las superficies estén exentas de suciedad como por ejemplo moho, polvo o grasa. La industria evoluciona para ofrecer pastas ya preparadas que conceden este tipo de acabado y otros productos que combinan toda la resistencia y capacidad de absorción de la cal y con las ventajas adicionales de ciertos ingredientes sintéticos. No hay que olvidar que, aquellas superficies que pintemos tendrán que aguantar el paso del tiempo, actuar de buen aislante y permanecer estables en color y en acabado, por eso es importante saber elegir correctamente.

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